Historia

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A principios del siglo XX, en un período de fuerte ebullición social y de carestía de la vida, consecuencia de los efectos colaterales de la primera guerra mundial, surge el movimiento cooperativista agrario iniciado por el catolicismo valenciano, cuyo adalid fue el Jesuita castellonense Padre Vicent.

Poco después de finalizar la guerra, un grupo de "luises", constituyeron el día 30 de enero de 1919 el Sindicato Agrícola Católico, que en 1944 pasó a denominarse Cooperativa Católico Agraria, con sus correspondientes secciones, entre ellas la Caja Rural de Crédito, que será un instrumento decisivo para la promoción y el desarrollo de la economía local. En enero de 1970, la Caja Rural tomó personalidad jurídica propia, independiente ya de la cooperativa "madre"y durante su existencia ha tenido diversos nombres sociales: Cooperativa de Crédito; Caja Rural de la Cooperativa Católico Agraria; Caja Rural Católico Agraria, Sociedad de Crédito Limitada; Caja Rural Católico Agraria, S. Cooperativa de Crédito Valenciana. Pero para el socio siempre ha tenido el mismo nombre: "Caixa Rural" ó "El Sindicat", que es la denominación que aún usan algunos de los socios más veteranos.

El primer Presidente fue D. José P. Moreno Canós (30-1-19 a 4-7-20), al que le sucedieron por orden cronológico: D. Manuel Candau Usó (5-7-20 a 28-1-23 y 2-2-29 a 2-2-32); D. Santiago Verdiá Iserte (29-1-23 a 13-1-25); D. José María Carda Saporta (14-1-25 a 23-1-27); D. Vicente Monfort Avellana (24-1-27 a 1-2-29); D. Pascual Cabedo Sanz (3-2-32 a 31-1-33); D. Pascual Balaguer Font (1-2-33 a 27-8-36 y 29-7-38 a 3-2-52); D. Pascual Ferrer Gimeno (4-2-52 al 30-11-65); D. José María Lloret Pesudo (1-12-65 a 31-12-69); D. José Arnau Mata (1-1-70 a 18-6-80); D. Fernando Ferriols Gil (19-6-80 a 27-6-84); D. Domingo Moreno Ortiz (28-6-84 a 22-6-92); D. José Cantavella Vicent (23-6-92 a 27-6-03); D. Enric Llop Vidal (28-6-03 a 05-11-03), D. José Llop Usó (16-12-03 a 28-06-10), y el actual Presidente D. Enric Portalés Llop que desempeña el cargo desde el 29-06-10.

En 1920 se constituyó la sección de asistencia social para socorrer a obreros accidentados o enfermos, admirable y precoz anticipo de la seguridad social de hoy. En la casa social de la calle Mayor Santo Domingo, se instalan, además de la sección recreativa, las otras de abonos, asistencia, oficinas, biblioteca, gremios. Porque para entonces se habían constituido ya ocho gremios masculinos y doce femeninos: albañiles, alpargateros, braceros agrícolas, carpinteros de envases, carreteros, empleados de comercio, maquinistas y mecánicos, podadores, alpargateras, bordadoras, calceteras, confeccionadoras de la naranja, conserveras, corseteras, sirvientas, industria de la cera, tejidos de lana y algodón, toquilleras, timbrados de papel, etc.

Esta actividad no sólo económica, sino también social, posibilitaron su arraigo inmediato en la población. Prueba de ello es que al año de su fundación ya contaba con más de mil socios. Actualmente el número de socios asciende a más de trece mil.

Esta faceta socio-económica y la vinculación y fidelidad de las personas de Vila-real a la Caja son las que ha marcado su historia, la cual ha ido a la par de la ciudad. La Caja ha ido cambiando a medida que la sociedad vila-realense cambiaba, pero siempre ha tenido en cuenta aquello del "dinero de Vila-real para Vila-real". Esta política se ha plasmado en la seguridad de sus depósitos, en la financiación individual, que ha permitido salir adelante a muchas familias de una difícil posición, y en la financiación colectiva, gracias a la cual se han podido lograr objetivos importantes para la ciudad, como el Instituto Francisco Tárrega, la Plaza del Ayuntamiento, la plaza del Labrador, la Escuela de Capacitación Agraria, la primera guardería infantil, la promoción y financiación de cooperativas agrarias etc. Esta labor fue reconocida por el Ayuntamiento que en 1968 le concedió la Medalla de Oro de la ciudad.

Y en lo social se puede hablar de realizaciones propias como la construcción de viviendas sociales y el Centro Social, orgullo de la Entidad, el apoyo constante a la residencia de ancianos, sin el cual no podría subsistir, y como no, el fuerte apoyo a las actividades locales de carácter agrícola, cultural deportivo y social.

El cambio de la sociedad vila-realense ha hecho que la Caja, sin olvidar su carácter preferentemente agrícola, intervenga ya en todos los sectores industriales y de servicios de la población, motivo por el que ha tenido que expansionarse. Esta expansión se ha realizado desde 1980 a base de creación de oficinas para intentar llegar a todos los hogares de los socios. (En la actualidad cuenta con 6 oficinas más la principal y con 14 cajeros automáticos) y en los últimos tiempos se han incrementando notablemente los servicios financieros a disposición de los socios y clientes.

Ha pasado ya casi un siglo desde que la hoy Caixa Rural Vila-real, en abril de 1920, iniciara su actividad concediendo sus primeras operaciones de crédito. Toda una vida, toda una historia, dedicada exclusivamente a Vila-real.