El tomador puede designar a los beneficiarios al contratar la póliza o hacerlo posteriormente mediante una indicación expresa.
Cualquier cambio debe comunicarse siguiendo el procedimiento establecido por la aseguradora. Conviene mantener la designación actualizada cuando cambien las circunstancias familiares o sucesorias.
Los beneficiarios recibirán la prestación que corresponda según la póliza y deberán acreditar su condición cuando soliciten el pago.