En caso de fallecimiento, los beneficiarios designados reciben un capital equivalente al 102,5 % de la prima pagada, con un límite que depende de la edad del asegurado.
La renta mensual del asegurado finaliza con su fallecimiento. Como el producto no dispone de reversibilidad, esa renta no pasa a pagarse a otra persona.
El importe exacto y el límite aplicable deben aparecer en el presupuesto y en la documentación contractual.