Hipotecas

Es un préstamo hipotecario que combina un primer tramo con tipo de interés fijo y un segundo tramo con tipo variable, por lo que empiezas con una cuota estable y después pasas a una cuota que puede subir o bajar según el mercado.

La hipoteca fija mantiene el mismo tipo durante toda la vida del préstamo, mientras que la mixta solo lo mantiene durante los primeros años y después pasa a tipo variable.

Durante los primeros años de tu hipoteca mixta tendrás un tipo de interés fijo y después, pasará a ser variable. En general, suele ser durante los 5 primeros años pero el tiempo que dura el tipo fijo de una hipoteca mixta puede variar.

La hipoteca entra en el tramo variable y la cuota se recalcula según el Euribor o el correspondiente índice de referencia.

Durante los primeros años pagas una cuota estable con interés fijo; después se aplica un tipo variable que suele depender del Euríbor más un diferencial.

El Euribor es uno de los índices de referencia que se usa en el tramo variable para fijar el nuevo interés.

Como en el resto de hipotecas, habitualmente el porcentaje de financiación llega hasta el 80% del menor valor entre adquisición y tasación para viviendas habituales, pero esto puede variar.

Si utilizamos el sistema de amortización francés, que es el que se usa normalmente, podríamos definir la hipoteca fija como un préstamo hipotecario en el que el tipo de interés se mantiene constante durante todo el plazo, pagas una cuota fija sin variaciones por cambios en el mercado.

Sí, la cuota se mantiene constante, aunque internamente varía el reparto entre intereses y capital. Como hemos comentado con anterioridad, si usamos el sistema de amortización francés, que es el más usado.

Lo habitual es hasta el 80% del valor de tasación, dependiendo del perfil del cliente.

Se analizan ingresos estables, situación laboral y deudas previas para evaluar la solvencia.

Reduces capital y puedes bajar cuota o plazo.

Se calcula en función del capital, el tipo de interés, el plazo y el sistema de amortización, normalmente el sistema francés.

El TIN indica el interés nominal del préstamo y la TAE permite comparar ofertas porque incluye costes adiciones como comisiones y todos los productos necesarios para su obtención.