El rescate obliga a regularizar la ventaja fiscal aplicada a las rentas cobradas. El cliente deberá tributar por la parte que no se hubiera integrado anteriormente como rendimiento del capital mobiliario.
El cálculo concreto depende de las cantidades percibidas, del importe rescatado, de la normativa vigente y de la situación personal del cliente. Antes de ejecutar la operación debe solicitarse información fiscal actualizada.